Si la muerte fue real, fue sincera, tendrás una sensación de vacío, de soledad, de frio en ti. Eso es un gran indicativo.
Porque estas en
condiciones de volver a renacer con más cualidades de las que pudiste imaginar.
Esto era necesario, para dejar atrás ideas, cosas que solo te estorben y
confundan con las nuevas cosas con las cuales te puedes nutrir. Si dejaste
atrás cosas que te hacían daño, te sentirás ligero (es el vacío que pocos
interpretan de una manera correcta). Es hora de renacer.
Esta reflexión
debe ser honesta. Si tan solo dejas una semilla de duda, surgirán conflictos y
será necesario intentarlo con más fuerza y sinceridad.
Sin más, mírate y
disfruta que has muerto, te has liberado, que estás aquí dispuesto a nacer, a ser
más fuerte de lo que alguna vez fuiste.

No hay comentarios:
Publicar un comentario